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EL MIEDO AL DOLOR - EL AUTOMATISMO DE LA PSIQUE HUMANA

Seguimos leyendo ideas sobre los capítulos que más me han marcado de este maravilloso libro que recomiendo a todo el mundo de Michael A. Singer llamado The Untethered Soul, The Journey Beyond Yourself.


El primer requisito para la libertad según el autor es decidir que no quieres sufrir más, que no quieres que nada te cause estrés, dolor o miedo. Normalmente cargamos con el peso del miedo.

Tenemos miedo a experimentar dolor u otras emociones que consideramos negativas. Este miedo es tan profundo que no nos damos ni cuenta de lo persistente que es. Estamos tan acostumbrados al sufrimiento que no conocemos una vida sin él. La energía mental y emocional que conforma nuestra psique desconoce lo que es vivir sin miedo, estamos programados para intentar evitar o parar el sufrimiento controlando nuestro ambiente o nos pasamos la vida preocupándonos sobre el posible sufrimiento del futuro. Esto es sutil, esto es automático, pero en cuanto somos capaces de identificarlo entonces sí podemos reprogramarnos y poner nuestro cerebro al servicio de nuestra consciencia y no al revés.




Nuestra psique constantemente tiene problemas y disconfort en el día a día pero realmente solo lo vemos cuando ese malestar nos impide seguir funcionando, cuando se llega a un límite o existe una consecuencia negativa que seamos capaces de percibir. Por ejemplo el cuerpo, normalmente funcionas sin prestarle atención, pero cuando existe un problema, una enfermedad o una lesión, entonces tu atención va hacia al cuerpo de forma automática. Sin darnos cuenta, el humano vive sumergido en el dolor de estar constantemente pensando en sí mismo. ¿Por qué estamos pensando en nosotros mismos todo el tiempo? Constantemente estamos intentando hacernos sentir mejor. Imaginemonos que lleváramos enfermos mucho tiempo, siempre pensando en como protegernos y como curarnos, qué alimentos comer y cuándo. Esto es exactamente lo que pasa con nuestra psique, esta es la razón por la que siempre pensamos en nuestro bienestar psicológico, porqué lleva mucho tiempo sin estar bien.

Es natural. Para terminar con el sufrimiento, el primer paso es darnos cuenta de que nuestra psique no esta sana y funcionando como debería. El segundo paso es reconocer que es posible sanar nuestra psique, aunque apenas nos han enseñado nada de ella.

El dolor no es malo, es el lenguaje de nuestro cuerpo para avisarnos de aquello que es perjudicial para nosotros. El cuerpo se comunica con el dolor, y la psique con el miedo. Si maltratas a un animal se asusta, eso es exactamente lo que le pasa a nuestra psique. La hemos maltratado dándole una tarea incomprensible, le hemos dado las siguientes instrucciones a nuestra mente;

"Quiero gustarle a todo el mundo. No quiero que nada ni nadie me haga daño. Quiero que todo lo que haga y diga sea aceptado por los demás. No quiero que nada que yo no desee pase, y quiero que todo lo que deseo suceda como quiero." Está claro que esto es imposible, la mente se pasa día y noche trabajando para hacer que esto pase y aquello que deseamos se convierta en realidad. Pero le hemos dado una tarea imposible y esto es lo que nos causa este malestar. La mente lo intenta; se pasa el día diciéndonos lo que debemos hacer y decir y cómo. Se intenta asegurar de que nadie te malinterprete, siempre activa porqué su misión es imposible. Una vez solucionamos un problema inmediatamente aparece el siguiente, una vez nos damos cuenta de esto podemos ver que la mente no es de fiar ya que siempre está intentando que las situaciones externas sean más cómodas pero éstas no son la raíz de la perturbación interna.


¿Cuál es la raíz del problema?

El origen de haberle dado estas instrucciones a la mente es el hecho de no sentirse realmente completo. Si no identificamos esta raíz profunda siempre nos pasaremos la vida buscando más de todo, más de lo que sea para tapar este vacío. También involucraremos sin darnos cuenta a las personas con las que nos involucremos, y aparecerán múltiples conflictos en las relaciones, todo a causa de esto. El éxito vital en este caso sería el hecho de no preocuparnos nunca más por nuestra psique, estar naturalmente sanos y completos y relacionarnos desde ese punto con el resto de seres humanos. Por lo tanto el éxito no sería conseguir todo aquello que deseamos o todo lo que nos han enseñado hasta ahora. El éxito en vez de conseguir la casa o la pareja de tus sueños sería no tener que pensar nunca más en cómo podemos estar bien, cómo podemos ser amados o cómo no temer o sufrir. Podemos liberarnos y no ser esclavos de nuestra psique. Podemos vivir y experimentar la vida en vez de intentar usar la vida para arreglar aquello que está mal dentro de nosotros.

La relación que tenemos con la psique es como una adicción, nos demanda y nosotros la atendemos sin darnos ni cuenta. Si nos queremos liberar de esto tenemos que aprender a tratarla cómo a cualquier otra adicción. Podemos dejar de escuchar los absurdos problemas de nuestra psique, la vida puede ser divertida y podemos disfrutarla completamente dando lo mejor de nosotros durante todo el día y dejándolo ir todo por la noche antes de ir a dormir. Sin preocupación, se puede vivir la vida en vez de temerla o luchar contra ella. Nos han enseñado a resistir, a esforzarnos y a sufrir, pero esa no es la manera. Pongamos por ejemplo el hecho de dejar de fumar. ¿Cómo se hace? simplemente dejando de poner cigarros en la boca. Fácil. El resto de herramientas son simplemente cosas que pensamos que nos pueden ayudar en este supuesto. Pero el punto clave realmente es dejar de poner cigarros en la boca, así está garantizado que dejarás de fumar. Utilizamos la misma técnica para salir de nuestro desastre psicológico.


Liberar la mente

Es muy simple, dejamos de ordenarle a la mente que solucione todos nuestros problemas personales. Este es el único motivo por el cual la mente está perturbada y rompe la psique, esta tarea imposible ha creado miedo, ansiedad y neurosis ya que nuestra mente no puede controlar este mundo externo que tanto tememos. La clave es cambiar la relación con nuestra propia mente, no tomarla enserio, no escucharla. Con el ejemplo de fumar es lo mismo, cuando tu mente te dice que fumes simplemente no tocas el tabaco, tu mano no toca el cigarro. Da igual si es solo uno, da igual si sientes miedo, ansiedad o necesidad. La verdad trascendental de todo esto es que todo estará bien mientras tu estés bien. Para hacer esto es necesario parar, observarnos, cuestionarlo todo. Reconocer ese espacio entre el pensamiento y la acción, incluso el espacio entre aquello que percibimos y el pensamiento. Esto lo detallaremos en otro post. La gracia de este autor es la simplicidad con la que nos transporta a través de nuestros impulsos más inconscientes, ¿podemos dejar de esperar que nuestra mente solucione aquello que nos causa malestar dentro de nosotros?

Nuestra mente no es culpable de nada, es inocente, es una simple herramienta, la herramienta más compleja que conocemos. A través de la consciencia podemos poner esta mente a nuestro servicio de una forma verdadera y coherente, puede servir a la humanidad y mucho más.

Nuestra mente no tiene que protegernos del natural desarrollo de la vida. Que alivio. Todo pierde el sentido, pero también se va todo aquello que aflige.

Observando la mente podremos ver todo esto y conscientemente podemos decidir y recordar que esto no es lo que deseamos y no implicarnos con este automatismo autodestructivo y enfermizo. En vez de luchar contra la mente o suprimirla podemos redirigir la atención de una forma gentil, amorosa y compasiva. No luches, no la suprimas evadiendo, simplemente no te la tomes enserio, no la escuches.

La clave de todo es la quietud, el silencio. Observar la mente neurótica desde la calma es el primer paso, existe la trampa del que observa pero de esto hablaremos en otro post. Siempre nos vamos detrás de la mente de forma natural porqué siempre lo hemos hecho así, pero practicando, poco a poco acabamos tomando el asiento de la consciencia que siempre hemos tenido. El sano, el adecuado, el que no se va detrás de los problemas y las emociones, el que no se pierde en el éxtasis o el sufrimiento. Somos la consciencia que está detrás de la mente y puede observar todos estos pensamientos que vienen y van. Cuando dejamos de poner todo nuestro corazón y nuestra alma en la mente es el momento en que nos encontramos a nosotros mismos. Observándolo todo.

La gran trampa es identificarse con la mente. Podemos pasarnos allí toda la vida atrapados sin saberlo.





Referencia

SINGER MICHAEL A.,(2007). The Unetethered soul. The Journey Beyond Yourself.


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